Blog de Juan José Ortega

Blog acerca de nuestro acontecer diario

Evergrande: ¿por qué la caída del gigante inmobiliario no es solo una amenaza para la economía en China?

Hasta hace unos días era una de las empresas del sector inmobiliario más valiosas del mundo, pero el desplome del gigante Evergrande lo ha situado al borde de la quiebra y ha reavivado los miedos de una burbuja inmobiliaria en China.

Muchos se preguntan si el caso se convertirá en el “Lehman Brothers” chino.

Y es que la segunda economía del mundo se enfrenta a una dura decisión parecida a la que tuvo que tomar el gobierno de Estados Unidos en 2008 cuando dejó caer al banco de inversiones Lehman Brothers.

Ese caso dió inicio hace 13 años a lo que se conoce como la Gran Crisis Financiera.

Ahora el gobierno chino debe decidir si mantiene a flote una de los principales constructores del país o lo deja desaparecer poniendo en riesgo más de 1.300 desarrollos inmobiliarios en 280 ciudades del país.

El principal problema de la compañía es su abultada deuda, que, entre todos sus compromisos financieros, asciende a US$300.000 millones.

Es la inmobiliaria más endeudada del mundo.

Durante los últimos años se dedicó a pedir préstamos para financiar no sólo su división de construcción sino otros muchos negocios a los que ha ido expandiéndose: parques de diversión, embotelladoras de agua, vehículos eléctricos e incluso llegó a comprar un equipo de fútbol.

Su quiebra pondría en apuros también a todas estas divisiones, a los 200.000 empleados directos y a los más de 3,8 millones de puestos de trabajo indirectos que crea al año.

“El colapso de Evergrande sería la prueba más grande a la que se ha enfrentado el sistema financiero de China en años”, estima Mark Williams, economista jefe para Asia de Capital Economics.

Evergrande depende para seguir funcionando del dinero que le llega de las preventas de apartamentos en construcción, que suelen enseñarse sobre plano.

Pero por diversos factores, las ventas se han ralentizado y al tener menos ingresos, la empresa no puede pagar a sus proveedores, que dejan de suministrar materiales o servicios.

Eso hace que no pueda terminar las casas y por lo tanto no puede recaudar más efectivo: es un círculo vicioso. Un comunicado emitido por la compañía sus directivos dijeron que su flujo de caja estaba bajo “una presión enorme”.

Algunos proyectos de Evergrande ya han quedado en suspenso mientras la empresa saca activos a la venta para generar liquidez y trata de negociar con sus proveedores para demorar los pagos y evitar la quiebra.

“China ha introducido medidas muy estrictas para obligar a los promotores inmobiliarios a reducir deuda de balances”, explica Fabrice Jacob, presidente ejecutivo de JK Capital, del grupo La Française, en referencia a las medidas puestas en marcha por Pekín para tratar de controlar la burbuja inmobiliaria y combatir la especulación.

El sector inmobiliario, uno de los pilares del crecimiento económico chino en las últimas décadas, representa según la Oficina Nacional de Estadística del país el 7,5% del producto interior bruto del país.

“Esto ha empujado a Evergrande, a recortar sus precios de venta en todos sus proyectos en un 30%, el mayor descuento que ha ofrecido nunca”, añade.

Sin embargo, todos los intentos de calmar los ánimos entre sus acreedores o quienes compraron una vivienda que ahora no puede terminar no han servido de nada.

En los últimos días, pequeñas manifestaciones se han sucedido en diversas ciudades chinas.

Más de un millón de personas esperan mudarse a sus nuevas viviendas.

Han pagado depósitos y potencialmente podrían perder ese dinero si se produce la quiebra.

BBC.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *