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América Latina y el Caribe lanzan la Coalición de Economía Circular.

La Región latinoamericana y caribeña apuesta por la transición hacia una economía amigable donde se elimina la contaminación y se permite la regeneración de los sistemas naturales, apoyando la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.

La estrategia de economía circular puede reducir el uso de materias primas hasta 99% y, de esa manera, contribuir a proteger la biodiversidad

Esta apuesta ha tomado forma esta semana con el lanzamiento de la Coalición de Economía Circular anunciada este martes en la XXII Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de la región organizada por el Gobierno de Barbados con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

La iniciativa, coordinada por la ONU, estará encabezada por un comité directivo compuesto por cuatro representantes gubernamentales de alto nivel que se renovarán cada dos años, comenzando por Colombia, Costa Rica, Perú y República Dominicana para el período 2021-2022.

“El planeta ya no puede soportar nuestra manera de extraer, usar y desperdiciar recursos. Es urgente construir una visión regional común sobre la economía circular. La Coalición que lanzamos hoy ayudará a hacer precisamente eso y a implementar prácticas concretas y medibles”, dijo durante el lanzamiento el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia y presidente de la coalición, Carlos Correa.

La economía circular propone un modelo económico resiliente, diverso e inclusivo que crea oportunidades para un crecimiento sostenible contrario a la mentalidad de “tomar, fabricar y desechar”. Fomenta la productividad económica a largo plazo y los empleos verdes, a la vez que hace frente a desafíos mundiales como el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.

La Coalición apoyará a los gobiernos y el sector privado —en particular a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs)—, a acceder a una financiación adecuada, con el fin de promover la movilización de recursos para la innovación y la implementación de proyectos específicos en la región.

La iniciativa cuenta con ocho socios estratégicos permanentes: el Centro y Red de Tecnología del Clima (CTCN), la Fundación Ellen MacArthur, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Fundación Konrad Adenauer (KAS), la Plataforma para Acelerar la Economía Circular (PACE), la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el Foro Económico Mundial (WEF) y el PNUMA.

En la economía circular basada en el diseño ecológico todos los productos y materiales se mantienen en uso, incluso los que podrían ser considerados desechos, con lo cual se elimina la contaminación y se permite la regeneración de los sistemas naturales.

La estrategia de economía circular puede reducir el uso de materias primas hasta 99% y, de esa manera, contribuir a proteger la biodiversidad, según el Panel Internacional de los Recursos del PNUMA.

Las discusiones actuales sobre el clima se centran en la transición hacia las energías renovables y la eficiencia energética, la cual ayudará a reducir 55% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. La economía circular puede eliminar el 45% restante de emisiones que se generan por nuestra forma de fabricar y usar bienes, y producir nuestros alimentos, de acuerdo con la Fundación Ellen MacArthur.

La Coalición tiene como objetivo implementar un enfoque de economía circular mediante el trabajo colaborativo entre gobiernos, empresas y la sociedad en su conjunto.

“La creación de esta coalición reafirma el compromiso de la región con la implementación de la Agenda 2030, con especial énfasis en el ODS 12 de Consumo y Producción Sostenibles, a través de la promoción de la innovación, la infraestructura sostenible y una economía inclusiva y circular”, dijo Leo Heileman, director regional del PNUMA en América Latina y el Caribe.

“Es tiempo de reconocer que los patrones de producción y consumo son la causa fundamental de la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Aprovechemos esta oportunidad única para repensar nuestra economía lineal y reconfigurar esos patrones insostenibles”, concluyó Heileman.

Compromiso con la biodiversidad

Se trata de la región con siete de los países más biodiversos del mundo. Muchos ecosistemas se han degradado significativamente, y una nueva iniciativa de los Gobiernos latinoamericanos busca acelerar la recuperación sostenible de la pandemia mediante la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad. 2021 fue declarado por la Asamblea General de la ONU como el Decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas.

Los ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe adoptaron este martes un innovador plan regional que contiene diez acciones para promover la restauración de los ecosistemas terrestres, marinos y costeros en esta década.

El Plan de Acción del Decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas se acordó durante el Foro de Ministros del Programa de la ONU para el Medio Ambiente en la región como parte de una decisión para prevenir futuras pandemias y acelerar la recuperación sostenible en la región mediante la conservación, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad y los ecosistemas.

El esfuerzo voluntario único en su tipo, destinado a revertir los efectos actuales de la degradación, así como los que podrían surgir en el futuro, está vinculado con el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030, una iniciativa global para prevenir, detener y revertir la pérdida de ecosistemas en todo el mundo.

El Decenio, que fue presentado originalmente por el Gobierno de El Salvador, está liderado por el PNUMA y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

América Latina y el Caribe es una región particularmente rica en términos de biodiversidad, con siete de los países más biodiversos del mundo.

A pesar de que 24,2% de sus áreas terrestres y 17,5% de sus áreas marinas están protegidas, muchos ecosistemas se han degradado significativamente, lo que amenaza el bienestar de las personas, el potencial de adaptación de los países al cambio climático y, en última instancia, la viabilidad de un futuro sostenible.

“La salud de los ecosistemas es la base de un desarrollo sostenible. Con la adopción de este Plan de Acción, los países de América Latina y el Caribe contarán con condiciones mejores y mecanismos de cooperación más efectivos para recuperar sus ecosistemas, frenar la pérdida de biodiversidad y avanzar regionalmente hacia la visión de 2050 de vivir en armonía con la naturaleza”, dijo Leo Heileman, director regional del PNUMA en América Latina y el Caribe.

Pero, ¿cómo se restauran los ecosistemas? La restauración de los ecosistemas abarca una amplia gama de actividades que contribuyen a proteger aquellos intactos y reparar los que ya están degradados. Tales actividades incluyen, por ejemplo, mejorar el carbono orgánico en los suelos agrícolas, aumentar las poblaciones de peces en las zonas sobreexplotadas, remediar sitios contaminados, restaurar los procesos ecológicos y la biodiversidad y conservar la fauna y la flora que puedan ayudar en los procesos de restauración.

“A escala mundial, los beneficios económicos de las intervenciones de restauración son hasta diez veces mayores que el monto de las inversiones necesarias. Por otro lado, la inacción puede ser hasta tres veces más costosa”, dijo Leo Heileman.

Los pasos a seguir

El Plan de Acción se basa en mecanismos de cooperación y plantea diez acciones, organizadas en tres vías a seguir:

  • Un movimiento regional, que se logrará mediante la concientización pública, la visibilización de los defensores de la restauración de los ecosistemas y la introducción de la restauración de los ecosistemas a las escuelas

 

  • El compromiso político, que se buscará mediante la creación de liderazgo en la restauración de los ecosistemas, el desarrollo de una estrategia de financiamiento innovadora y la promoción de diálogos regionales de alto nivel

 

  • Capacidad técnica, que se desarrollará mediante la inversión en investigación científica a largo plazo, un mayor acceso al conocimiento, la promoción de la colaboración y la formación de profesionales en materia de restauración de ecosistemas

La visión general es que, para 2030, los países de América Latina y el Caribe hayan avanzado significativamente en la definición de políticas y planes y en la implementación de proyectos para restaurar los ecosistemas marinos, terrestres y de aguas continentales a una escala lo suficientemente relevante como para revertir los efectos negativos de la degradación.

 

Latinforme (Latinoamérica)

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